Leo en Pharmagossip un post en el que resata que un total de 18 asociaciones de pacientes europeas han pedido a los responsables de sanidad de los distintos países de la Unión Europea así como a los organismos sanitarios de esta, que no permita que las compañías farmacéuticas puedan informar directamente a los pacientes sobre sus nuevos productos, alegando que aumentará el consumo de fármacos innecesarios…¿Soy el único que la leer algo como esto, pienso que las propias organizaciones que nos «defienden» nos están diciendo que somos tontos?
Tengo que admitir, que todas estas organizaciónes que se levantan en mi defensa, la cual yo nunca he pedido, de primeras ya no me gustan, porque como adulto que soy, no necesito que nadie me censure la información que puedo o no puedo leer, porque considero que el tener información es buena, teniendo que ser cada uno de nosotros, los que gracias a nuestra compresión, a que contrastemos esa información con otra la que nos permita evaluar dicha información. Hace un par de meses leía en Five minds for the future una postura muy similar a esta.
A día de hoy el acceso a la información no se puede impedir, ni es bueno que se intente impedir. Hace años, sí que era posible, ya que ésta residía únicamente en los libros, que eran escasos, lo cual hacía que la capacidad de nuestra memoria fuese muy importante. Sin embargo, las reglas han cambiado, el acceso a la información ya no es una barrera de entrada, es más, podemos acceder a toda la información que nosotros deseemos y que incluso habíamos llegado a imaginar. Alguna será correcta, otra errónea, pero somos nosotros, los que por nuestra manera de analizar, de pensar, por nuestra experiencia, por lo que hemos leído en otros sitios, los que debamos decidir, si tomar como válida esa información.
El paciente que quiera ya tiene acceso a esa información, desde el momento en que existen países en las que dicha comunicación es posible. La información está a dos clicks de distancia…alguno dirá que está en otro idioma y que entonces no es tan accesible. Sin embargo, cada vez hay más páginas americanas que tienen su versión en español, además siempre tenemos el traductor de google
Señóres «defensores», defíéndame de problemas reales, no me defiendas de fantasmas. Por favor, no piensen que ustedes son lo suficientemente adultos y listos para decidir por mi, que tipo de información va a poder estar a mi alcance, entre otras cosas, porque por mucho que ustedes quieran que no la lea, si quiero esa información la voy a conseguir. En definitiva, no malgasten su tiempo ni su dinero en poner puertas al océano, gasten su dinero en educarnos, en darnos unos esquemas para que nos sea más fácil discernir la información buena de la mala, porque por mucho que le cueste imaginarlo el mundo no está lleno de tontos.