Seguro que si en el último puente de mayo o en Semana Santa os pusísteis protección solar,o si os fijasteis en algún envase últimamente, leríais estas siglas: UVA, UVB, que son partes del espectro de la radiacción solar, cuyos componentes son los siguientes:
Cuando mis clientes me comentan que no se ponen al sol como las lagartijas, siempre me gusta recordarles que no sólo debemos utilizar los protectores si vamos a la playa y estas particularidades de la radiación solar:
Para protegernos de las radiaciones solares, aunque tengamos protección física como sombreros, sombrillas…nuestra mejor defensa son los fotoprotectores, que se clasifican en los siguiente grupos:
El grado de protección frente a las radiaciones UVB viene determinado por el índice FPS (factor de protección solar) o también llamado IPS (índice de protección solar). Indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al eritema (enrojecimiento). En función del FPS los fotoprotectores se clasifican en:
El grado de protección frente a las radiaciones UVA viene determinado por el índice PPD (capacidad de producir pigmentación duradera), cuanto más clara sea nuestra piel, menor será nuestra protección y más alta será la fotoprotección que deberemos utiliza. El PPD se clasifica como:
Mi recomendación es que nunca se utilicen protecciones ni bajas ni medias. Y que dependiendo del fototipo de piel de cada uno, de la edad, de si estamos a tratamiento con determinados medicamentos, de nuestras alergias al sol, de si hemos tenido operaciones quirúrgicas recientes ,utilicemos niveles de protección muy altos o ultra, y que siempre, siempre, debemos pecar de exceso y no por defecto.
Ahora que supuestamente ya sabemos que fotoprotector debemos utilizar, creo que es oportuno recordar la manera más correcta de aplicarse los fotoprotectores: